jueves, agosto 19, 2010

Concentración y desigualdad económica en Chile.

El Presidente Sebastián Piñera, Anacleto Angelini, Andrónico Luksic y Eleodoro Matte alcanzaban en conjunto el año 2004 el 9,16% del PIB y el año 2008 subieron al 12,49% del PIB. Además, ellos controlan el 47% de los activos de empresas de la Bolsa de Comercio, así lo reveló el economista Luis Eduardo Escobar, quien escribió junto a ocho personas el libro "Hacia un crecimiento inclusivo: Propuestas de política económica".


Esta noticia es una vergüenza y nos muestra todo lo que falta en Chile para eliminar la concentración y la desigualdad económica.

El libro estudia la concentración de la riqueza y la desigualdad en la distribución del ingreso, e indican que se debe al funcionamiento de la economía chilena. “En los últimos 20 años, existió un crecimiento económico sólido, duplicando el ingreso per cápita y reduciendo la pobreza fuertemente. Sin embargo, persiste una inaceptable desigualdad de ingresos y de los niveles y calidad de vida, al tiempo que aumenta la percepción de exclusión social”, indica.

Como solución, formula cuatro propuestas: promover la competencia con leyes regulatorias, una política de "cluster" que aglutina actividades que están relacionadas entre sí, las pequeñas y medianas empresas y las políticas sociales.

No basta con la educación, también hay que garantizar salud empleo para disminuir las diferencias. “La política neoliberal clásica dice que la educación es la base de todo, pero nosotros decimos: educación, salud, y empleo. Si uno no integra estos tres aspecto es muy difícil obtener resultados reales”, dijo Escobar.

Este Gobierno agudizará la desigualdad y la pobreza, apuesta todo al crecimiento económico y no está convencido de las políticas sociales. Habrá crecimiento económico, pero con más concentración y más desigualdad.

¿Qué país es este que -destinando un 6% del PIB a salud- permite que cuatro personas concentran el 12,4% del PIB?

El Presidente es un concentrador, el sistema es concentrador, el objetivo empresarial concentrar –por eso la felicidad, porque Lan y Tam concentrarán el 40% del mercado regional y harán “economía a escala” – y lo peor, es la pasividad de la gente frente a la concentración.

El libro plantea la heterogeneidad productiva, es decir, la diferencia tecnológica entre los productores, como una de las causas de la concentración.
Ejemplos: en la minería camiones robotizados versus mineros con chuzo. Supermercados que producen pan bajo el costo para quebrar las panaderías de barrio (como ocurrió en Santa Cruz). Cadenas farmacéuticas que arrasan con las farmacias familiares.

En otros países, como Europa y EE UU el mercado está más regulado que en Chile.
No existen los pirquineros sino que mineros de alta tecnología, las farmacias no se instalan en cualquier parte, sino una por cada 10 mil habitantes, los grandes supermercados se debe ubicar fuera del radio céntrico urbano. Los proveedores tienen que vender al mismo precio a grandes y a pequeños comerciantes. Es  decir, junto con eliminar las diferencias tecnológicas, regulan la libre competencia, controlan las normas para garantizar a todos reglas iguales.

El modelo económico chileno es extremo. La dictadura y los Chicago Boys importaron el modelo pero, no importaron las reglas.

Cuando el Gobierno exclama eufórico que creció la economía, el problema es que no podemos gritar………¡somos ricos!, porque esa riqueza llega solo a algunas familias.

¿Cómo romper este círculo vicioso?
Solo se puede hacer colectivamente. Un acuerdo para cambiar el modelo. Con una ciudadanía informada, organizada y participativa. Con líderes políticos comprometidos con la Justicia Social. Con fiscalizadores dispuestos a aplicar las leyes. Con educación de calidad. Con transparencia en los negocios. Con un Estado eficaz frente al gran capital.