lunes, marzo 23, 2009

HONRAR LA PALABRA Y LEALTAD POLÍTICA.. ¿Valores en extinción?... Jose Pepin Reyes


Las impactantes lágrimas de la Ministra de Educación, nuestra distinguida camarada Mónica Jiménez D., en la Cámara de Diputados nos lleva a la reflexión y revisión sobre valores que, quienes partcipamos en política, creíamos aún vigentes.
No se logra entender que Parlamentarios, militantes que por su propia voluntad se han afiliado a una organización política, puedan impunemente y ante una atónita opinión pública "jugar por la libre" y desentenderse facilmente de la democracia interna de los Partidos.
Nadie niega el derecho de cada uno de nosotros de tener nuestra propia opinión sobre cualquier materia, pero cuando somos miembros voluntarios de un colectivo, lo menos que podemos hacer es respetar las decisiones institucionales a las que se arribe en cada una de dichas organizaciones.
Hoy por hoy, proliferan los díscolos y lamentablemente muchos más de ellos están en la Concertación que en la Alianza. Las individualidades y los egos desatados están erosoniando la confianza pública.
Los electores votan más allá de las personas. Eligen proyectos de sociedad y estos, en Democracia, son representados por los Partidos Políticos en cada elección.
Así, cuando un parlamentario elegido como concertacionista vota en contra de éste proyecto, no está sólo incumpliendo con su deber para con la colectividad que lo llevó en su nómina de candidatos sino que está traicionando a cada uno de los electores que votó por él, en tanto se presentó como Concertación.
Quisiera poner 4 ejemplos tan claros como patéticos.
1)La votación de Adolfo Zaldívar y el senador Flores por Jovino Novoa. Ambos fueron elegidos con votos de la Concertación y sin embargo elevaron a un sitial inmerecido a un funcionario ejecutivo del Gobierno Militar y hoy éste es autoridad de la República.
2)Los votos en contra de 12 parlamentarios P.S. y P.P.D. contra la Ley General para
la Educación. Éste proyecto fué acordado por todos los Partidos Políticos Chilenos que tienen representación parlamentaria. Quienes votaron en contra traicionaron a la Sra. Presidenta y a sus colectividades.
3)El senador Alejandro Navarro fué electo en la octava región con los votos socialistas pero no tuvo ningún empacho en apoyar candidatos descolgados en las municipales del mes de Diciembre de 2008. Renunció a su partido para participar en la definición de candidatos en la izquierda extraparlamentaria y ahora tampoco quiere competir en el proceso que dicha instancia acordó. Es de un personalismo casi enfermizo.
4)El ejemplo más emblemático es Marco Enríquez-Ominami. Pretende seguir siendo Diputado socialista, pero con una caradura incréible desconoce los acuerdos de dicho conglomerado, se autoproclama candidato a la Presidencia y más encima se indigna porque su directiva le reprocha tal comportamiento.
Los cuatro ejemplos citados podrían ser sólo muestras de una actitud personal errada de sus autores que los lleva a dichos renuncios éticos, pero a mi juicio representan la razón principal por la que nuestros compatriotas ya no creen en la nobleza de la política.
Lo peor de todo es que numeritos como los ejemplificados nos pueden llevar, en el corto o mediano plazo, al populismo más desatado o a los brazos de algún líder mesiánico que aparezca por ahí.
Es el gran riesgo que corre nuestro sistema representativo, que con tanto sacrificio reconquistamos.
Si los propios partidos no toman las medidas urgentes que la situación amerita, junto con denunciar sin tregua ante la opinión pública la falta a la palabra empeñada y a las lealtades politicas en que han incurrido e incurrirán los llamados díscolos, nos acercamos a la aniquilación de la Democracia.

José "Pepín" Reyes - Consejero Provincial PDC La Florida.-

[+/-] Seguir Leyendo...