martes, marzo 08, 2011

La arremetida de Piñera ante la baja de su Gobierno en las encuestas.Julio Reyes V.

Las encuestas le han traído malas noticias al Presidente Piñera: aumenta su desaprobación, la mayoría lo considera poco creíble y aparece un mayoritario sentimiento opositor.

Ante este adverso escenario ha iniciado una campaña para revertir esa desfavorable opinión ciudadana lanzando sus 7 reformas, y parte con el proyecto que extiende el post natal a 6 meses para el 83% de las mujeres (las que reciben salarios hasta $650.000 mensuales), continuó con el anuncio del Bono Mideplán de entregar un bono para las familias que viven en extrema pobreza o indigencia de $40.000, si tiene 3 hijos, desde abril, y se anuncia un proyecto que elimina la cotización del 7% en salud para los pensionados que reciban pensiones inferiores a $200.000.

Sin embargo, esta agenda social -como la llama la UDI- no tiene respuestas para los nuevos problemas de la clase media y de los pobres como es la fallida y lenta Reconstrucción y el alza desmedida de los combustibles, del Transantiago y de los alimentos.

En 2 semanas, los combustibles han subido casi $50, el Transantiago subirá otros $20 en abril (y 90.000 usuarios debieran vivir el martes pasado una falla inaudita de la tarjeta BIP) y ya muchos señalan que la inflación 2011 llegará a 5%, y este rebrote inflacionario será más fuerte para la clase media baja y familias vulnerables, donde el impacto del alza de los alimentos (que llegaría 11% esta 2011) incide más y la inflación para el 40% de los chilenos de menores ingresos llegaría al 7% este 2011.

Ante este complejo y preocupante panorama para los grupos medios y vulnerables, el gobierno de Piñera no tiene respuesta ni agenda. Se niega a dar un bono compensatorio de $40.000 por carga familiar y sólo arremete implementando un bono para el 4% de los chilenos indigentes o de extrema pobreza (pero ellos son sólo el 15% de los chilenos que viven en la pobreza y que aumentó post terremoto) y no hay ningún apoyo o alivio para las familias de la clase media.

En el caso del post natal, se olvida de las miles de mujeres que no tienen contrato laboral o que trabajan a honorarios o son independientes o que tienen contrato por obra o faena o a plazo fijo y que no tienen licencia maternal y que no acceden a un post natal ni de 3 meses ni menos de 6 meses, y la mayoría de esas mujeres son de grupos medios y sectores vulnerables.

La arremetida gubernamental es desordenada, altamente mediática pero claramente insuficiente. Sus propuestas dejan a amplios sectores sin acceder al beneficio prometido. Por ejemplo, en el post natal las mujeres en condición de precariedad laboral y que son un tercio de la fuerza laboral femenina; en el bono Mideplán hay un 85% de chilenos/as que viven en situación de pobreza (19,4% de la población) que no accederán al beneficio que profusamente anuncia en la televisión el Ministro Kast (y que deben pensar que les llegará) y con el 7% es una enorme cantidad los pensionados que reciben pensiones superiores a $150.000 que al leer la letra chica se darán cuenta que estarán excluidos de la eliminación del 7%.

Así se repetirá lo ocurrido con el bono "bodas de oro", anunciado el 21 de mayo pasado, ingresado en junio y que aún está en el Senado, porque al leer la letra chica del proyecto de ley los parlamentarios se dieron cuenta que era un beneficio acotado a los matrimonios que cumplían 50 años sólo en el período de la administración Piñera y no un beneficio permanente y que tampoco beneficiaba a quienes habían cumplido las bodas de oro antes de marzo del 2010.

Lo mismo pasa con "las 7 reformas piñeristas"; mucho slogan, mucha campaña comunicacional, pero se deben esperar semanas para conocer los proyectos de ley y leer con detención, porque siempre trae una sorpresa desagradable para la clase media.