jueves, diciembre 09, 2010

Llegamos a fin de año.Humberto Burotto G.

Humberto Burotto GuevaraEl nuevo gobierno desde ahora deja de ser nuevo
Se acabó “el veranito de San Juan”, el estado de gracia inicial. Ya no sirve echarle la culpa a Bachellet, a la Concertación y/o a los demás. Eso ya se ha hecho reiteradamente, y ya convence poco, solo resiste como muletilla provocadora.
Siembra vientos y cosecha tempestades.
Después del momento estelar del rescate de los mineros, todo será cuesta abajo comunicacionalmente, en unanimidad, popularidad y emocionalidad.
La voceria ha generado conflicto, la estrategia de mostrar cosas con el fin de aparecer haciendo y eficiente, le ha quitado sentido a los proyectos. Por ejemplo en educación las medidas aparecen aisladas y los anuncios rimbombantes impiden ver un sentido. Incluso las que debieran ser correctas no se ven así. El archipiélago de acción con megáfono y TV, termina por desorientar, sobre todo si el Presidente esta en todas. La “no estrategia” comunicacional de concentrarlo todo en el presidente, produce desgaste, aburrimiento y peca de falta de estética. De hecho, el rol del presidente acentúa la certeza de que es incontrolable para el “equipo” de gobierno.

El rompimiento agresivo con el Parlamento, cuando se es minoría es  una pésima estrategia para el gobierno y sobre todo para el país.

El costo de haber hecho demagogia, durante la campaña con promesas de no hacer despidos, generando una decepción mayor que la de los naturales cambios de equipos.

Un Paro nacional antes de culminar el primer año y solo una reforma “importante” en el Congreso dice que este gobierno ya desplegó su ADN.

Oposición y partidarios sabemos lo que podemos esperar, no hay nada mas que esto.

Los partidos de la coalición gobernante estarán evaluando lo dolorosamente lógico, el problema de la sucesión. Y este estará focalizado en las municipales, ojo con los recursos de gobierno para las comunas.

La forma de asumir las crisis se ejemplifica en la crisis carcelaria y en la tragedia de San Miguel.

¿Qué Oposición?.

La oposición esta siguiendo el camino largo. Aproximaciones paulatina y sucesivas para desarrollar una estrategia. Versus el, al parecer desechado camino, de la discusión abierta de las alternativas. Esto pasa por decidir sobre la disolución o no de la Concertación de partidos. Aquí radica la definición acerca de en que consiste la renovación y forma de constituir una oposición. Sin una discusión, acerca de las causas de la derrota, una explicación acerca de las divisiones, y una reflexión critica de la obra realizada por nuestros gobiernos, será difícil, definir alianzas, definir programas y escoger liderazgos. Se corre el serio riesgo de seguir haciendo mas de lo mismo y cosechando derrotas del mismo tipo.

Esta claro que no basta que el gobierno cometa errores, o que lo haga mal. Lo que el país espera es una alternativa que pretenda hacer mejor las cosas. Y mas aún, los propios partidarios de lo que fue la concertación requieren la formulación de proyectos para el país de mayor alcance que los debatidos hasta ahora, desde el comienzo de la transición. Existe un cuestionamiento profundo al modelo de desarrollo actual, en sus componentes económicos, sociales e incluso culturales.
Pero si el camino se limita a construir un acuerdo electoral para las municipales, que es sin duda, muy importante, el rechazo será mayoritario.

Se corre el riesgo de que la articulación de la oposición se haga a pesar de los partidos y de los líderes, convocando al peor fantasma de aquellos que están por los cambios, el populismo.