miércoles, septiembre 12, 2007

LA DC Y LA CONCERTACION ESTÁN PARA MIRAR HACIA ADELANTE, NO VIVIR DE LOS RECUERDOS...Elson Bórquez Yáñez

Me resulta plenamente coincidente el leer que la Concertación ha sido la expresión política más exitosa de la historia de Chile, además de coincidir en que la estabilidad de la democracia, funcionamiento de las instituciones, equilibrios macroeconómicos, apertura comercial han sido frutos de los Gobiernos concertacionistas. Incluso también coincido en que nuestra sociedad mejoró su calidad de vida producto de estas definiciones de política. Sin embargo la pregunta que cabe es, si ha sido suficiente?. Solo para esto sirve la Concertación? Por cierto que no, y aquí pongo mi acento argumentando el porque el descontento social, la indefinición del Supremo Gobierno y las “descoordinaciones en la concertación” por llamarlo de alguna forma.
Hay que mencionar que el modelo de desarrollo económico no es patrimonio exclusivo de la concertación, no hay que olvidar que fue la dictadura militar quien propicio las bases de la liberalización de los mercados, la reducción y nuevo rol del Estado, y transformó a la educación, previsión y salud en mercancías transables. Que dado el contexto de fracasos de los intentos estatistas en muchas partes del continente, y el inminente triunfo del capitalismo y el mercado como generador y asignador de recursos, configuraron un tiempo político adecuado de la historia para un triunfo de las políticas promovidas por los organismos económicos multilaterales.
Por cierto, con la llegada de la democracia el modelo de desarrollo se acentuó en lo social, intentando hacer políticas redistributivas producto del alto crecimiento del periodo y focalizando mejor los impuestos. Esto configuró un éxito en el manejo económico del país, que de una situación de crisis en la década de los 80, con un muy bajo acceso al mercado de bienes y servicios, se pasó en los 90 a que una gran parte de la población vio satisfecha sus necesidades básicas de consumo y acceso a una mejor calidad de vida. También es cierto que la clase alta y empresarial mejoró ostensiblemente su posición aumentando sus riquezas beneficiándose del paraíso tributario que actualmente se ofrece a cambio de inversión y empleo.
Si se mira hacia atrás, hay motivos suficientes para sentirse contentos con lo realizado y con mucha justicia la ciudadanía nos ha premiado con cuatro gobiernos consecutivos.
En contraparte también es cierto que en este periodo se desencadenó lo que hoy se denomina la desigualdad social y la mala distribución de los ingresos.
En consecuencia hoy nos encontramos en otro pie, se requiere del Supremo Gobierno mucho mas que solo preocupación por la estabilidad macroeconómica, eso es sólo la condición necesaria, pero no suficiente para terminar de configurar un modelo de desarrollo social y económico que de cuenta de la actual realidad y anhelos de los chilenos.
Y aquí está el problema, no existe claridad ni voluntad de cómo encauzar esta segunda fase del desarrollo de Chile, que el modelo sea con la gente y para la gente. Como explicamos a la ciudadanía que ante la bonanza de recursos fiscales, la sanidad de la economía. Sigan existiendo programas sociales de mala calidad?, incentivos tributarios para las grandes empresas, un mercado que fomenta el endeudamiento a largo plazo, que castiga ferozmente a los morosos, un Estado débil en materia de protección de derechos del consumidor, una educación deficiente en calidad y gestión y una salud que se satura todos los inviernos?, les diremos que esto es parte de la política económica de reducir los ciclos para proveer cuando este sea negativo?, eso no se ha reflejado, siempre hay alguna excusa para poner la economía delante de las decisiones sociales.
Por esto la sociedad se manifiesta –en horabuena- sí claramente se aprecia que el progreso llega solo a algunos, mientras que la gran clase media y los más pobres, son agobiados ya sea por más impuesto al consumo o altas tasas de interés para acceder al crédito, con Un Estado débil en materia de regulación, condescendiente con los grandes grupos económicos y sus fusiones para concentrar aún mas la riqueza, con un tribunal de la libre competencia con escaso margen y pocos recursos para sancionar las prácticas anticompetitivas. En síntesis una cancha desnivelada que sólo sirve para que algunos acierten y otros lo hagan a un costo excesivamente alto o simplemente no acierten.
Los jóvenes democratacristianos no debemos ni podemos estar ausente de este sentimiento ciudadano, es un punto de inflexión, o somos capaces de dar el salto al desarrollo para construir una sociedad con mas justicia social, poner todo el Estado que sea necesario ante todo un mercado que sea posible, o definitivamente veremos mas descontentos, como el de los pingüinos o la CUT y nos enfrentaremos a un pueblo que nos dirá “basta de vivir de éxitos del pasado” exigimos “una visión de Chile que requiera sinceramiento y voluntad política de los lideres”, y vaya que razón, no podemos seguir aferrados al poder como meros administradores de un modelo socioeconómico “mal” heredado en mas de la mitad de sus cimientos estructurales, debemos volver a circunscribir a la tecnocracia dentro de los lineamientos de la política, como debe ser en una verdadera Republica.

1 Comments:

Blogger Gabriel De Pujadas Hermosilla said...

ELSON: MUY BUENO TU ARTÍCULO. FELICITACIONES.

Gabriel de Pujadas

14 septiembre, 2007 18:08  

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