miércoles, noviembre 26, 2008

HOMENAJE A CUATRO DIPUTADOS D.C. Pepin Reyes.


Durante la semana recién pasada y en relación a la discusión del Presupuesto de la Nación 2009, se ha producido la más vergonzosa situación política de los últimos años.
Encabezados por los Diputados del PPD, los Parlamentarios de la Concertación, Diputados todos electos al postular como el EQUIPO LEGISLATIVO que debería acompañar a la Presidenta Bachelet en su mandato, presionaron y extorsionaron al Gobierno hasta que se llegó a la cifra mágica de "dos dígitos" de reajuste, para los funcionarios de la Administración Pública y demás Servicios del Estado.Mismos funcionarios que no tuvieron ningún reparo en abandonar su compromiso legal (contrato de trabajo) y ético (servir a los ciudadanos) por varios días en dos semanas distintas. Durante ése período los chilenos más modestos, la mayor parte de los cuales pagan religiosamente los impuestos con que se cancelan las remuneraciones de éstos "servidores públicos", fueron impedidos de acceder incluso físicamente a las dependencias en que funcionan los diferentes Servicios, en una captura de recintos fiscales que por desgracia ya se está haciendo habitual y para las cuales jamás hay sanciones, ni siquiera una mínima amonestación verbal o por escrito a los perpetradores.

Al mismo tiempo, pocos chilenos dudan que los sueldos de los funcionarios públicos son menguados pero, a la vez, son mejores que el promedio de rentas que se pagan por iguales funciones en el Sector Privado, donde rige el sueldo mínimo y por supuesto NO EXISTE LA VIRTUAL INAMOVILIDAD de la que gozan los servidores del Estado.

Como consecuencia trágica conocida de éste Paro, existen por lo menos contabilizados TRES CHILENOS FALLECIDOS como resultado de la no atención en los diferentes recintos asistenciales, así como el agravamiento de varios enfermos. De la misma manera, cientos de miles de conciudadanos no pudieron obtener certificados Municipales, de Impuestos Internos, Tesorería, Registro Civil, etc., etc., sufriendo perjuicios que no pueden ser sino dimensionados por los propios afectados. Como premio a tanto perjuicio colectivo, los Diputados adjudicaron a los huelguistas aquellos "mágicos dos dígitos".

Surgen de ésta ecuación de sucesos dos inquietudes: La Primera es dilucidar si es correcto que parlamentarios electos bajo las banderas de una Coalición de Gobierno, a pretexto de "representar a sus electores" puedan irse siempre por la libre y votar como si hubiesen sido electos en Listas Independientes. Hay allí una inconsecuencia política de tal magnitud que sólo puede ser explicada por las próximas elecciones y en muchos casos re- elecciones que dichos representantes populares afrontarán a fines de 2009. Estimo con mucho respeto por dichos parlamentarios, que ellos debieran tener la honestidad, en sus próximas piezas de propaganda, de hacerles saber a sus votantes que la lealtad a la Coalición de la que forman parte, será estudiada caso a caso.

Esa forma de hacer política, de persistirse en ella, coorroe las bases del Buen Gobierno que, en todos los países modernos, funciona sobre la base de las mayorías políticas (en el poder) y las minorías políticas (en la oposición). Ello presupone la construcción de consensos mínimos, de lealtad y cultura de coalición, de apoyo a la forma en que el Gobierno del que se forma parte enfrenta las situaciones y de la ética política que por lo menos exige consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace. Transformar cada votación en una lotería, impide a cualquier Gobernante cumplir con su programa y lo que es mucho más grave puede llevarnos al surgimiento maligno de "caudillos y caciques" individuales y a la vez individualistas que nos arrastren al populismo más extremo destruyendo así la Democracia que tanto nos costo reconquistar.

La segunda inquietud tiene que ver con los métodos usados por los Dirigentes de los distintos Gremios Fiscales para apoyar sus demandas; hoy en día, con la cobertura instantánea y preferente de los medios de comunicación a cualquier conflicto parece insólito que no se barajen e implementen medidas DE IMPACTO COMUNICACIONAL que no lleven a causar tanto perjuicio a los chilenos más pobres y necesitados. Fue amargo el ver a la mayoría de los empleados en huelga, en un ambiente de fiesta y jarana, contentos y muy satisfechos en las afueras de sus recintos de trabajo, aún a costa de saber que muchos de sus compatriotas estaban siendo perjudicados por la huelga. Existe la obligación del sindicalismo de pasar a estadios de negociación que no conlleven, salvo que las circunstancias sí sean de verdad gravísimas, a paros de la magnitud del que nos tocó sufrir. Creo que un 0,1%, que es la diferencia entre 9,90% y 10%, no amerita el daño causado a tantos chilenos y la muerte certificada de tres ciudadanos, un niño y dos adultos mayores.

Puede que que la CUT y los Gremios de la ANEF tengan razones para jactarse de una victoria comunicacional y ¿tal vez? sindical. Lograron doblarle la mano al Gobierno y llegaron a los DOS DÍGITOS de reajuste, pero ésa sensación de ser rehenes que tenemos los ciudadanos comunes y corrientes, de cada decisión que tomen las cúpulas de los Sindicatos de la Administración Pública, puede en el mediano o corto plazo convertirseles en un "bumerang" ya que no hay estabilidad cívica si sólo un puñado de personas es capaz, con razones o sin ellas, de paralizar los servicios esenciales que el Estado tiene la obligación de brindar a todos los Chilenos.

Es por ello que rindo mi modesto homenaje a aquelos cuatro Diputados de la D.C., de los cuales no conozco los nombres, que fueron los únicios leales y consecuentes con el Gobierno y con la Coalición llamada Concertación, bajo cuyos postulados y premisas fueron electos. BIEN POR ELLOS.

José "Pepín" Reyes


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