miércoles, octubre 17, 2007

...Aqui se notó con tanta claridad una cierta disociación entre los dirigentes del partido y las bases del partido...G.Ascencio

Aunque todos hablan de una cita ''unitaria'', las diferencias entre los dirigentes DC tras el encuentro del fin de semana son evidentes. Así, mientras Mariana Aylwin habla de ''encerrona'' del Mineduc y la JDC para terminar con el lucro, el senador Mariano Ruiz Esquide responde que ''no me parece que ella, que dirigió el congreso, haga esos comentarios''.
Un conflictivo clima interno entre los dirigentes de la Democracia Cristiana (DC) quedó tras el Congreso Doctrinario de este fin de semana, oportunidad en que se adoptaron una serie de decisiones, como el rechazar el lucro en educación, que dividen fuertemente a la colectividad. A ello se suman declaraciones que han provocado malestar interno. En este escenario, las palabras que causaron inquietud en la mayoría de los militantes falangistas fueron las del presidente del Senado, Eduardo Frei, quien en Roma aseguró que tras el Congreso la colectividad no es “ni chicha ni limonada”, sacando ronchas en varios personeros. En ese contexto, provocó sorpresa y generó una serie de especulaciones el anuncio de que la timonel de la DC, Soledad Alvear, no partirá a Italia para reunirse a la comitiva encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet que se reunirá con el papa Benedicto XVI, a pesar de que la investigación fue considerado como un gesto de la mandataria hacia la senadora. La lectura que varios DC hacen al respecto es que con su ausencia Alvear deja en evidencia su descontento con algunos puntos asumidos en el Congreso del partido y, especialmente, su enojo con Frei, con quien necesariamente debería encontrarse en Roma. Sin embargo, esta versión es totalmente descartada por el círculo de Alvear, donde se señala que efectivamente la senadora sufre de una gripe fuerte, y que la última evaluación médica determinó que no estaba en condiciones de viajar. Agregan que ella estaba muy entusiasmada con visita Roma, por lo que resulta coherente especular que no quería encontrarse con Frei, pues desde un comienzo sabía la conformación de la comitiva. Pero más allá de esta situación puntual, lo cierto es que en la DC el clima está enrarecido. Así, si bien todos hablan de la unidad demostrada en el marco del trabajo de las comisiones en el congreso, las declaraciones de los unos y los otros contradicen esta supuesta armonía. El complejo tema del lucro Fue la propia presidenta de la organización del Congreso Doctrinario, Mariana Aylwin, la que abrió públicamente la polémica respecto a la decisión de la comisión de Educación de la DC de terminar con el lucro. En declaraciones a radio Duna, acusó al Ministerio de Educación –que encabeza la también DC Yasna Provoste, con quien Aylwin ha protagonizado discusiones previamente- y a la JDC de hacer “una encerrona” para imponer esa postura. Sindicó a los jóvenes del partido de “que llegaron, apoyados por altos dirigentes del partido, nunca quisieron conversar ni escuchar, sólo pifiaron, hicieron slogan, votaron y ganaron. Fue una especie de encerrona bastante fea, esa es la verdad”. Y agregó que fue “el Mineduc el que se jugó en esta línea y operaron para que esto fuera así. Y prácticamente en una forma bastante violenta”. Una mirada similar manifestó el ex diputado Tomás Jocelyn Holt, quien dijo que “no me gustó manifestaciones que protagonizaron grupos de la JDC”. Distinta es la opinión del senador Mariano Ruiz Esquide, quien consideró que opiniones como las de Aylwin deberían plantearse al interior del partido y no en los medios. “Fue una declaración inadecuada, porque pone a la gente que trabajamos en la educación en una situación muy difícil. Yo me siento tocado puesto que estuve con los jóvenes, hemos discutido permanentemente lo que pasa, no me parece que se nos pueda tratar de haber hecho una encerrona”, señaló. Además, dijo que ello pone a quienes están discutiendo el tema del lucro “en una posición muy incomoda”. Finalmente afirmó que “no me parece que ella, que dirigió el congreso, haga esos comentarios sobre alguna de sus comisiones”. El fin del lucro, por otra parte, abrió una escisión en la mesa directiva, pues mientras algunos como el primer vicepresidente Sergio Micco impulsaba esta postura, otros como el sexto vicepresidente, Walter Oliva, estaba en contra de esta alternativa. Ello deja a la presidenta DC en una compleja situación dentro de su equipo y también de sus cercanos, pues en el alvearismo hay posiciones muy divergentes sobre este tema. El malestar con Frei La frase de Frei de “ni chicha ni limonada” no cayó bien en las filas de su partido. A la hora de las respuestas, el más duro fue el senador Jorge Pizarro, quien calificó los dichos de “desafortunados”. Indicó que el presidente del Senado “estaba desde Roma, opinando de algo en lo que no participó, no conoció las conclusiones. Malo lo encuentro. El Congreso fue demasiado bueno como para tratar de empañarlo así”. Más conciliador fue el senador Adolfo Zaldívar. “No me gusta analizar los planteamientos de nadie, ni menos los de Eduardo, pero creo que Eduardo no estuvo el día sábado cuando hubo todo el desarrollo del congreso, él estuvo el día viernes y creo que en parte puede explicarse esa declaración”, dijo. En tanto, Ruiz-Esquide consideró que la de Frei “no fue una buena expresión. Siempre se nos había hecho ese cargo, de que nosotros no teníamos claras las cosas, que teníamos una discusión permanente. Por primera vez en los últimos años la DC sale prácticamente unánime con una idea clara en 34 temas, entonces lo que dijo Frei tal vez pudo haber sido justo y razonablemente haberlo dicho antes del congreso, pero no después”. Aplicación de las conclusiones Ahora todos los ojos están puestos en la forma en que se aplicarán los acuerdos del Congreso. En este sentido, el senador Zaldívar sostuvo que “ahora le corresponde a la directiva implementarlo y será tarea del partido en ver cómo esto se va a traducir hacia delante”. Junto con enfatizar que el partido debe adecuar su accionar a esta línea, puntualizó que “yo estoy dispuesto a trabajar por estos lineamientos, por estos postulados que son los que siempre hemos tenido y hoy día vemos que son mayoritarios dentro del partido” Asimismo, rechazó la tesis de una izquierdización de la tienda, explicando que lo que hubo fue una inclinación hacia una economía social de mercado. "Eso no es de manera alguna ser de izquierda, ni una izquierdización. Creemos que esa es una caricatura que no se compadece con la realidad", dijo. En tanto, el senador Hosaín Sabag si bien destacó la participación de los militantes en el Congreso, puntualizó que en este se trataron materias muy complejas, que no necesariamente pueden debatirse en algunas horas con más de mil participantes. "Cuando aquí a veces se pretende cambiar todo un sistema, no puede ser analizado en una forma tan rápida… para eso el partido ha sido muy sabio en dar 90 días para adecuar las resoluciones del congreso y posteriormente la junta nacional del partido, votar cada una de las disposiciones", expresó. Ello, porque a su juicio “hay muchas cosas que resultan incoherentes” con lo que el partido ya está haciendo. Puso como ejemplo que si se aplicara la decisión de que los fondos de las AFP sólo se invirtieran en Chile, como señala la conclusión del congreso, el dólar bajaría a unos $200, lo que significaría el cierre de muchas empresas. Por su parte, el diputado Gabriel Ascencio, se manifestó satisfecho con el trabajo de la cita del pasado fin de semana, pero reclamó las declaraciones que personeros del partido han hecho. A su juicio los dirigentes “no han estado a la altura” de lo registrado en el congreso. En este sentido, llamó a “no seguir aportillando o actuando de una manera que no calza con lo que las bases del partido quieren”. Para Ascencio, la imagen que debió haber dado el partido fue la de una mesa compuesta por todas las vertientes de la colectividad, dando a conocer las conclusiones. “Y lamentablemente veo con tristeza como cada uno opina de distintos lados sin una perspectiva común... aquí se notó con tanta claridad una cierta disociación entre los dirigentes del partido y las bases del partido”.